Luna Nueva en Leo ::: 19 de agosto 2020 ::: Sembrando desde el corazón ::: Decisión y coraje

El día 19 de agosto se dará la próxima lunación, una Luna Nueva en el grado 26º del signo del Leo. Sol y Luna hacen su conjunción mensual y esta vez además, Mercurio estará junto a ellos, en el grado 28º de Leo.
Esta participación tan activa de Mercurio junto a los luminares nos dará deseos de abrir nuestra mente. Mercurio en Leo está queriendo gestar un nuevo camino y nos da la capacidad de entender muy rápidamente qué es lo que tenemos que hacer y de aplicarlo con practicidad.

Eligiendo unas pocas palabras para definir a Leo: creatividad, generosidad, abundancia.
En Leo conectamos con la chispa divina del corazón, con nuestro propósito y con la capacidad de expandir la vitalidad y la alegría de vivir.
Es un signo de fuego: el fuego es iniciático, es apertura, es arriesgarnos, emprender,… Cuando hay mucho elemento fuego en el cielo es natural que nos sintamos más extrovertidos.

Esta lunación nos conecta con la alegría de ser y de tener un lugar en el mundo. Por unos días nos vamos a olvidar del peso que nos están imponiendo los planetas en Capricornio, ya que la lunación no hace aspectos con ellos.
Nos sentiremos distanciados del agobio y la inquietud que esa carga nos viene desencadenando. Y podremos conectar y celebrar la alegría de ser únicos, el valor de ser uno mismo y de ser capaces de ofrecer al mundo un yo creativo y generador de vida.
Esto lo sentirán con mayor intensidad las personas que tengan planetas, un stellium, el ascendente o algún ángulo de la carta al final de Leo, Aries o Sagitario (signos de fuego) o bien al final de Tauro, Escorpio y Acuario (signos fijos), estarán más concentrados en dar importancia a lo que ellos mismos son y a lo que valen.

¿Qué vamos a crear?
Encontramos la respuesta en cada mapa individual, viendo en qué casa tenemos los últimos grados de Leo.

Y además hay un trígono de fuego con Marte en Aries.
Marte en aspecto fluido con la Luna, el Sol y Mercurio nos está dando la posibilidad de arrancar con algún proyecto o emprendimiento sin esperar a que las cosas cambien, sin pretender que llegue el momento perfecto para comenzar. Si es lo que queremos, lo vamos a sentir y ésta Luna Nueva es un momento ideal en este año, que es bastante turbulento por otras configuraciones planetarias y tránsitos.

Como ya he mencionado en anteriores publicaciones, a modo global éste no es un año para iniciar grandes proyectos o mudanzas en nuestras vidas. Los planetas transitando todo 2020 por Capricornio nos fuerzan a mantenernos con los pies en la tierra más que nunca. Sin embargo, la existencia no se detiene y sí necesitaremos realizar ciertos avances, aunque controlados y no tan expansivos como en otras coyunturas.
Este mes de agosto y en concreto los días previos y sucesivos a esta lunación, tenemos la oportunidad de lanzarnos, pues es bien probable que hasta bien entrado el 2021 no volvamos a sentirnos tan confiados y conectados con nuestro deseo y nuestro propósito (una vez que se haya dado la gran mutación/conjunción Júpiter-Saturno y los planetas vayan dejando el signo de Capricornio y pasen a Acuario).

Además, en el cielo del momento hay muchos planetas retrógrados: Urano, Neptuno, Plutón, Quirón, Saturno y Júpiter; y Marte ya en sombra pre-retrógrada (caminando por los grados sobre los que va a retrogradar). Nos están dando un respiro, no para relajarnos, sino como oportunidad para integrar lo que han estado moviendo en los pasados meses, tiempo para integrar.

Toda Luna Nueva es un llamado a plantar una semilla, que veremos fructificar seis meses más tarde, cuando se dé la Luna Llena en Leo, a finales de enero de 2021.
Podemos plantar esta semilla de diversas maneras: iniciando un proyecto, una nueva manera de hacer las cosas, algún cambio a nivel vincular, en la forma de relacionarnos, a veces es sólo un pequeño movimiento, una decisión a nivel mental,… El llamado es a mantenernos atentos de qué estamos sembrando hoy y qué cosechamos en febrero del año que viene. Entre lunaciones siempre hay conexión y resultados.

Sin embargo, el proceso que iniciemos tendrá que vencer algunos obstáculos saturnales, ya que Saturno está en cuadratura con Marte en el momento de la lunación. Saturno en este aspecto nos habla de que la semilla que plantemos necesitará estructura, responsabilidad, trabajo y tiempo si queremos que dé frutos a largo plazo.
Por lo tanto, tengamos en cuenta que el riego que asumamos ahora con la energía de fuego, va a necesitar de mucha energía tierra en los meses sucesivos. Tendremos que cuidar con mucho esfuerzo en el día a día para conseguir construir y estructurar. Mantengamos esto presente para no desmotivarnos cuando en septiembre los planetas se marchen de Leo y pasen a Virgo (signo de tierra). Y sobre todo cuando Marte haga su retrogradación en Aries, durante este tiempo realizaremos la parte del trabajo más duro. Marte caminará retrógrado entre el 10 de septiembre y el 14 de noviembre.

Se trata de una Luna Nueva muy iniciadora, que da mucha vida, pero implica a su vez asumir una responsabilidad importante y significativa.

Se dice que las cuadraturas son aspectos de tensión, pero se trata de una tensión interna que nos hace movernos a otro lugar y esto hace que la energía de las cuadraturas sea increíblemente creativa, ya que para conseguir gestionar mejor la tensión hacemos uso de recursos internos que muchas veces desconocíamos que tenemos.
Esta cuadratura Marte-Saturno la sentirán como una fortísima tensión física y mental aquellas personas que tengan puntos importantes de su mapa en los últimos grados de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Necesitarán mucha fortaleza psicológica y física para soportar esta tensión, probablemente vivirán una enorme frustración y erupciones de ira y agresividad. Pero los que sepan utilizar esta tensión creativamente, canalizando la energía de manera constructiva, conseguirán una extraordinaria productividad.
El consejo es tomarse las cosas con calma y racionar la energía encontrando canales constructivos para manejar la cólera, es lo más prudente en los meses venideros. Quienes consigan este control van a lograr superar muchas limitaciones internas, se trata de un momento de enorme superación personal.

Al mismo tiempo esta lunación está haciendo aspectos armónicos con los Nodos.
Hace un sextil con el Nodo Norte en Géminis: semillas de oportunidades nuevas, que tienen que ver con las distintas opciones, con la diversidad.
Y hace un trígono con el Nodo Sur en Sagitario: nos ayuda a salir de antiguos paradigmas y prejuicios, de “lo que debe ser”, para poder ir encontrando nuestra propia verdad y nuestro propio camino de acuerdo con la multiplicidad de opciones, que es la ruta evolutiva de los próximos 18 meses, hacia Géminis.

Dejar de juzgar y conectar con nuestro corazón.
Leo es siempre el corazón, lo que nos hace palpitar, lo que nos da alegría, energía vital, disfrute. El juego, Leo tiene mucho que ver con los niños, con escuchar a nuestro niño interior, conectar con él y permitirnos ser genuinos y verdaderos, disfrutando.
La vibración baja de la energía leonina está en buscar el reconocimiento y la aprobación afuera. Hemos de recordar que el aplauso más importante nos lo damos nosotros mismos, no necesitamos los elogios externos cuando nos conectamos con nuestra autenticidad.
Hay un llamado a permitirnos el autoreconocimiento y así podremos permitir que salgan la alegría y la autenticidad de ser uno mismo, dejando de esperar que algún otro nos reconozca y evitando caer en hacer aquello que creemos (desde la mente) que el mundo espera de nosotros…
Creatividad. Valentía para expresar.

Por otro lado, Quirón sigue en Aries, impulsándonos a trabajar el automerecimiento, temas de valoración interna.
Durante todo este tránsito de Quirón (2019-2027) nos estarán apareciendo diferentes situaciones que harán despertar en nosotros la herida de creer que no merecemos, nos sentiremos vulnerables y sin capacidad para lanzarnos, sin confianza en nuestra vitalidad, acción y decisiones. Desde esa posición herida buscamos que los demás nos validen y empujen, colocándonos en un lugar de dependencia y abdicando de nuestra autonomía y libertad personal.
Sucede que si la persona no se siente merecedora de algo, no lo puede generar, pues es la información que manda al campo cuántico y que éste le devuelve como resonancia.
La capacidad de sentir que es posible y que somos capaces, está dentro de nosotros y no tiene que ver con la cantidad de recursos disponibles. Es un estado de conciencia, vibrar en la abundancia, salir de la carencia.
Es interesante realizar el ejercicio de observar qué estamos recibiendo del exterior (de la pareja, los amigos, los hijos, en el trabajo,…) pues la valoración y la calidad de las relaciones que nos rodean, reflejan fielmente la actitud de cada uno hacia sí mismo.
Cuando surja el miedo recordemos que, cuando emprendemos y arriesgamos, cuando nos animamos a jugar, nunca hay garantías de seguridad de que vamos a tener éxito. Lo que hay es algo que nos dice el corazón “este es el camino”, sentimos que tenemos que hacerlo, es algo que nos inspira. Es intuición.

Lo mismo se aplica a relaciones amorosas, en estas semanas pueden estar surgiendo nuevos vínculos o, en una relación ya existente, nuevas formas de vincularnos. Leo nos habla también de sexualidad saludable, de hacer un uso consciente de esta poderosa energía.
Vayamos conscientes de que somos merecedores, porque si yo no creo que me merezco una sana relación, un nuevo despertar amoroso, seguramente lo voy a dejar pasar.

Insisto, jamás hay garantía. Hay cosas que escapan a nuestro control (mental). Recordemos esto cuando aparezca el miedo a lo nuevo.
Y animémonos a gestar. Todos somos creativos y tenemos los recursos, todos podemos dar vida a algo.
Como nos pide el Nodo Norte en Géminis y el inminente impulso de energía acuariana, aprendamos a establecer redes e interactuar con otros, a intercambiar ideas, aprendamos de la diversidad. No hay una única manera de hacer las cosas, sino multiplicidad de caminos de acuerdo a cómo cada uno mire.
El intercambio nos nutre y fortalece, las formas de los otros nos ayudan a ampliar nuestra luz y conciencia.

La luz creativa brilla en nuestro corazón y esta Luna Nueva nos la va a mostrar con mucha claridad.
Nos brinda la oportunidad de accionarnos para apropiarnos de nuestro poder interno y de salir de la necesidad (mental) compulsiva e inmovilizante de tenerlo todo controlado.

No olvidemos en las semanas que siguen a esta lunación que creer es crear.
No perdamos el ánimo, la valentía y el coraje que estamos sintiendo, pues son reales.
Los eventos que se den durante el último trimestre del año pueden menguar nuestra energía y es posible que, por momentos, perdamos de vista esta chispa creativa que continuamente vibra y brilla en nuestro corazón.
Algo florece. A la Luna Nueva siempre le sigue el Cuarto Creciente.
Y en seis meses, una Luna Llena que culminará el proceso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: